A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•
A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•
A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•
A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•
MANIFIESTO PARA VIAJEROS SIN RUMBO
SIN RUMBO DE MANERA CONSCIENTE
Sin rumbo de manera consciente. en una sociedad en la que todo se mide y se rige por objetivos e intereses, elegimos dejarnos llevar sin pensar en el por qué, el para qué y el para cuándo. somos una marea de cuerpos fundidos cuyo único destino es bailar.
EL LÍMITE ES EL CUERPO, NO EL TIEMPO
El límite es el cuerpo, no el tiempo. bailamos hasta que no podemos más… y vuelta a empezar. las noches se dilatan, los amaneceres se confunden y el ritmo agresivo de la música nos mantiene en pie.
BAILAR CONTRA LA CONVENCIÓN
Bailar contra la convención. en oposición a corrientes comerciales, modas y tendencias, elegimos bailar como acto de resistencia activa. disrruptamos desde la disidencia y la actitud.
LA FUERZA DE LOS MÁRGENES
La fuerza de los márgenes. la música electrónica subversiva destruye límites y estructuras. cada kick es un mazazo contra lo establecido; cada línea de bajo, un muro que cae.
NUESTRA GUÍA ES EL SONIDO
Nuestra guía es el sonido. no necesitamos mapas ni guías; no obedecemos reglas ni normas. nuestra única brújula es el sonido crudo y directo del bombo que se repite.
A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•
A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•
A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•
A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•A VECES, PARA ENCONTRARSE, HAY QUE PERDERSE•
SIN RUMBO, SIN DERIVA•